La pérdida de visión relacionada con la edad es común y devastadora. Pero una nueva investigación sugiere que la actividad física podría proteger nuestros ojos a medida que envejecemos.

Según datos del periódico The New York Times, se ha sugerido que el ejercicio podría reducir el riesgo de degeneración macular, que ocurre cuando las neuronas en la parte central de la retina se deterioran.

La enfermedad roba a millones de personas, en este caso estadounidenses mayores, la visión clara. Un estudio de 2009 de más de 40,000 corredores de distancia de mediana edad, por ejemplo, encontró que aquellos que cubren la mayoría de las millas tienen la menor probabilidad de desarrollar la enfermedad.

Así que, más recientemente, los investigadores de la Universidad de Emory en Atlanta y el Centro Médico de la Administración de Veteranos de Atlanta en Decatur, Georgia, Estados Unidos, respondieron esa pregunta para un estudio publicado en 2014 en The Journal of Neuroscience.

Su interés fue motivado en parte por la investigación con animales. Ese trabajo había determinado que el ejercicio aumenta los niveles de sustancias conocidas como factores de crecimiento en el torrente sanguíneo y el cerebro de los animales.

Se sabe que estos factores de crecimiento, especialmente uno llamado factor neurotrófico derivado del cerebro, o B.D.N.F., contribuyen a la salud y el bienestar de las neuronas y, en consecuencia, se cree que mejoran la salud cerebral y la cognición después del ejercicio regular.

Pero el cerebro no es la única parte del cuerpo que contiene neuronas. La retina también tiene, y los investigadores se preguntaron si el ejercicio podría elevar los niveles de B.D.N.F. afectando la salud y la visión de la retina.

Mediante estudios llevados a cabo con ratones, se llegó a la conclusión de que efectivamente el ejercicio tiene un impacto positivo en la salud visual.

En conjunto, estos experimentos sugieren fuertemente que «el ejercicio protege la visión, al menos en ratones, al aumentar B.D.N.F. en la retina «, dijo Jeffrey Boatright, profesor asociado de oftalmología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Emory y coautor del estudio.

Pero obviamente, los ratones no son personas, y los efectos del ejercicio sobre la visión humana aún se están estudiando cautelosamente. Para cuidar de nuestra salud ocular, lo ideal es tomar nota de algunos consejos útiles y visitar periódicamente a un oftalmólogo.

En el caso de los corredores, es fundamental equiparse con gafas deportivas para evitar lesiones oculares. Una buena opción es conseguirlas aquí.