Los 40 corredores seleccionados especialmente se reunieron el pasado sábado 30 de marzo en Frozen Head, el parque que rodea la actual clausurada cárcel Brushy Mountain State, al este de Tennessee.

Este año (como muchos otros), no hubo ni un finisher en esta carrera que desafía al ser humano y lo invita a adentrarse en las profundidades del bosque, ya que además de ser un circuito complejo, la meteorología no acompañó a los que se arriesgaron. El último superviviente, el belga Karel Sabbe se retiró en la mañana de este lunes 1 de abril, y con él terminó Barkley Marathons 2019.

La carrera que solo 18 atletas han terminado desde 1986

Tal como explicamos anteriormente, son solo 40 corredores los admitidos en un proceso de selección secreto, y es que el Barkley Marathon es conocido mundialmente como la prueba de resistencia más dura del mundo: 160 kilómetros de carrera con 20.000 metros de desnivel acumulados con un límite de sesenta horas.

El recorrido consta de cinco vueltas de navegación libre por parte de los corredores, en el que deben encontrar libros escondidos y arrancar páginas que entregarán como prueba al organizador de la carrera tras completar cada vuelta.

Sólo 18 corredores a lo largo de toda su historia han terminado la famosa maratón de Barkley, precisamente en 2017 fue un triatleta el único capaz de hacerlo: John Kelly, que lo hizo en 59 horas, 30 minutos y 53 segundos.

Algunos detalles interesantes

La competición dura un fin de semana. En general, comienza el sábado por la mañana y termina el lunes por la madrugada. Por el apremio por cumplir con el periodo temporal disponible, el sueño queda casi relegado. Los fondistas descansan solamente una hora o poco más. No hay asistencia, solo dos puntos de hidratación líquida en cada vuelta. La resistencia, la fortaleza son los principales requerimientos para participar.

Para los cientos de postulantes que se registran cada año, el desafío no implica solo correr. Hay otra serie de requisitos. Cada uno cuenta con la ayuda de una brújula y un mapa, con los que tratará de encontrar nueve libros repartidos por el circuito de los que deben arrancar una página, con el fin de que demuestren que pasaron por todos los puntos del recorrido.

Una fecha secreta

La fecha de celebración es otra de las grandes incógnitas de esta carrera. Suele ser a finales de marzo, por lo que suponemos que se celebra este fin de semana, pero no es seguro. Tampoco tiene una hora concreta de salida, es aproximada según ediciones anteriores. Los 40 corredores admitidos son citados en el cámping del parque estatal Frozen Head y, entre la madrugada del viernes al sábado, puede empezar en cualquier momento. Gary “Laz” Cantrell hace sonar un cuerno y se da la salida a la Barkley Marathon.

Los corredores tienen que completar las cinco vueltas del circuito y, en mitad de cada una, pasan de nuevo por el cámping. “Laz” les hace tocar una valla amarilla y les pregunta: ¿Sigues? Si la respuesta es no, se toca una marcha fúnebre con una corneta y mientras los espectadores acompañan la marcha con la mano en el pecho.

La historia del Barkley Marathon

Todo se remonta a un hecho histórico: El asesinato de Martin Luther King en 1.968 a manos de James Earl Ray. Ray, tras ser condenado, fue enviado a una prisión en Tennessee, en medio de la nada y en medio de montañas, Brushy Mountain, donde estaban recluidos los peores criminales del país.

Ray logró escaparse. Durante sesenta horas, se le estuvo buscando por la zona, logrando encontrarle a apenas ocho millas de prisión. Imaginaos cómo debe ser el terreno: dos días y medio fugado y apenas pudo recorrer doce kilómetros de distancia

Esta historia inspiró a los fundadores del Barkley Marathon,  Gary “Laz” Cantrell y Karl Henn, que decidieron explorar la zona con sus propios ojos. Era 1.985. Un año después, fundaron la carrera que hoy celebra su edición número 33.

Netflix te lo muestra

Si quieres saber más sobre esta increíble carrera, no te pierdas el documental de la plataforma Netflix donde vas a poder ver la edición de 2012 y cómo los diferentes hándicaps —va cambiando de dirección y sentido en cada vuelta, nunca se sabe el recorrido, diferentes condiciones climatológicas (agua, calor extremo, nieve, inundaciones, bosques llenos de barro, zarzas y peligros), ningún puesto de avituallamiento o socorro, ni siquiera puestos médicos— provoca que muy pocos puedan terminar el maratón más siniestro y de mayor rareza y aguante del panorama mundial.