Pasaron los 21K de Buenos Aires entre récords, innovación y una organización digna de resaltar de la mano de Ñandú. En las instalaciones de Crobar, ubicado en el Paseo de la Infanta, Palermo, se desarrollaró un espectáculo innovador y “transmedia” ideado para los amantes del running, la música, el diseño, la danza y las nuevas tecnologías.

“En una misma noche convergen el deporte, la música, las nuevas tecnologías y el diseño, en un evento vanguardista y único en su estilo, que invita a los espectadores a explorar los límites de sus sentidos y emociones. Es un espectáculo performático con 16 artistas en escena, músicos, influencers y artistas especiales invitados. En la actividad que dura 3 horas hay danza, parkour, electrónica, acrobacia, running, ritmos urbanos, moda, entrenamiento, diseño, mapping y realidad virtual, aumentada (XR)”, explicaron los organizadores.

Además, se realizó un Expo previa a los 21K de Buenos Aires, en la que los participantes retiraron sus kits, y disfrutaron de una feria, con activaciones de distintos sponsors y empresas, con muestras fotográficas que recordaban ediciones anteriores de la prueba a cargo de FotoRun, auspiciante de la prueba con su servicio fotográfico. También, Adriana Calvo, otra gran colaboradora de la organización, recibió un reconocimiento especial con motivo del 30° aniversario de la primera edición de la prueba, en la cual Adriana, una de las mejores fondistas argentinas de su época, fue la vencedora de la competición femenina.

Entrando en el tema de tiempos y récords se puede decir que esta edición es considerada como la más rápida de la historia en Buenos Aires: cuatro corredores llegaron por debajo de la hora, en la consagración del keniata Bedan Karoki, con una marca de 59 minutos y 6 segundos. El primer argentino en cruzar la meta fue Joaquín Arbe, de Esquel.

«Es una de las carreras más importantes de Sudamérica y fue clave mantener el ritmo, con parciales más rápidos, me arriesgué a salir con el pelotón de punta y se me dio», señaló Arbe, de 29 años, que llegó con un tiempo de una hora y 12 minutos y quedó octavo en la clasificación general.

El año pasado, la carrera estuvo en manos del etíope Mosinet Geremew, con 59m48s, y segundo había quedado Karoki, con 59m50s. Un podio que se había convertido en récord, y con las mujeres bajando la hora y 9 minutos. Pero esta vez pulverizaron las marcas en ambos sexos: Karoki hizo lo suyo entre los hombres y la etíope Abadel Brihane, con 1h7m48s, se encargó de dejar la nueva marca femenina.

Cuatro atletas de elite completaron el circuito en menos de una hora: el etíope Seifu Tura Abdiwak, medalla de plata con 59m17s; el keniata Paul Lonyangata, bronce con 59.49 y el sudafricano Stephen Mokoka, cuarto con 59.51.

Arbe, por su parte, estableció la tercera mejor marca de la historia para el atletismo argentino en media maratón y la mejor de los últimos 21 años después del récord que marcó el entrerriano Antonio Silio (1h0m45s.), el 27 de septiembre de 1998 en Uster, Suiza.

Entre las mujeres, la etíope Brihane (29 años) también hizo historia, al ganar la carrera con un tiempo récord de 1h.7m.43 y pulverizar la crono del año pasado de la keniata Vivian Jerono (1h.09m.10s.). El podio femenino lo completaron las keniatas Esther Kakuri (1h.09m.25s.) y Rodah Tanui (1h.09m.29s.). La mejor argentina fue Marcela Gomez en el octavo puesto con 1h.14m.25s.

Buenos Aires vivió una carrera histórica con casi 21 mil participantes y un nivel técnico que la convierte en una de las mejores media maratones del mundo. Con tiempos asombrosos que rompieron marcas: récord del circuito en hombres y en damas, y mejor marca histórica en el continente americano.

Junto a ese nivel de competición se destaca la masiva participación -algo que también se da en muy pocos países- ya que más de 20 mil personas tomaron la línea de salida y 18.500 completaron el recorrido y clasificaron (3.000 más que el año anterior).

La media maratón porteña volvió a tener la característica de «carrera cardioprotegida», con decenas de desfibriladores en protección a lo largo de todo el circuito y la presencia de especialistas que se desplazaban en rollers para atender cualquier emergencia.

Fue la antesala del Maratón Internacional de Buenos Aires/Campeonato Sudamericano, del próximo 22 de septiembre. Contó con la presentación de Adidas, PowerAde, Clarín y el Gobierno de la Ciudad, con ESPN.Run como main broadcaster, Nissan como transportador oficial y el auspicio de Air Franc,e Arcor, BioMed, ENA/Granix, FotoRun, Emergencias, Instituto Asegurador Mercantil, Kynet, Osdepym y Tropical.